














Vivienda Brisa
Este proyecto partía de dos retos: un cliente que repite pero que buscaba una atmósfera completamente distinta, y una vivienda que iba a ser temporal, por lo que era esencial crear un espacio acogedor sin perder funcionalidad. La intención era clara: construir un refugio de calma que lo conectara con sus raíces en la costa mediterránea. Para ello trabajé una paleta de colores neutros y equilibrados, y para evitar que el conjunto resultase monótono, incorporé una gran variedad de texturas que aportasen volumen, profundidad y luz. Añadimos pequeños acentos en tonos tierra y dorados para sumar personalidad sin romper la armonía cromática. El proyecto se completa con detalles decorativos en materiales naturales como enea, madera, algodón reciclado o nácar… elementos que aportan serenidad y autenticidad. El resultado es un espacio que invita a estar, a desconectar y a compartir, transportándote a la brisa mediterránea que da nombre al proyecto.
