









Vivienda Hispanoamérica
Este antiguo taller de costura necesitaba una transformación. Con una buena dosis de dedicación, se convirtió en una vivienda de diseño pensada para descansar y disfrutar, adaptada a las necesidades de un cliente que buscaba un hogar vacacional con estilo. La luz natural, que antes se perdía entre muros, ahora fluye libremente entre la cocina y el salón, unidos para crear un espacio abierto y acogedor. Los dormitorios se ubican en la zona más tranquila y sombreada, perfecta para el descanso. Los pilares de hormigón, que antes eran meros elementos estructurales, se integran en el diseño para separar visualmente ambientes y dar forma a rincones especiales, como el espacio de lectura del dormitorio juvenil. Un proyecto que demuestra que, con sensibilidad y buen diseño, cualquier lugar puede volver a tener sentido.
